Las señales de alarma aparecen estudiadas: jugar para recuperar lo perdido, esconder las sesiones al entorno, usar dinero de otro presupuesto, o endeudarse para continuar. Uno solo de esos indicios alcanza para frenar.
Los retiros se atascan casi siempre por tres causas. El más frecuente: papeles faltantes. El siguiente: un requisito de apuesta pendiente que retiene el saldo. El restante: retirar por un medio distinto al original.
Lo primero es comprobar bajo qué autorización opera la plataforma.